Por qué ya no tiene mucho sentido seguir haciendo webs con WordPress
Durante muchos años, WordPress ha sido la solución fácil para hacer una web. Y hay que decirlo claro: ha hecho mucho bien. Ha permitido a pequeñas empresas, profesionales y entidades tener presencia en internet sin grandes presupuestos ni equipos técnicos.
Pero el contexto ha cambiado. Y seguir utilizando WordPress hoy, en muchos casos, es continuar usando una herramienta que ya no encaja con las necesidades actuales.
Esto no va de modas ni de tecnicismos. Va de sentido común.
WordPress no es malo, pero ya no es adecuado para todo
WordPress nació como un gestor de contenidos sencillo. Con el tiempo se le han añadido capas y más capas: plugins, temas, constructores visuales, extensiones de seguridad, extensiones de rendimiento…
El resultado es conocido por muchos:
- Webs lentas
- Actualizaciones constantes
- Errores que aparecen sin tocar nada
- Dependencia excesiva de plugins
- Miedo a actualizar “por si se rompe”
Esto no es una mala gestión puntual. Es una consecuencia directa del modelo.
Una web no debería ser frágil
Hoy una web es una herramienta de negocio. Debe ser rápida, segura, estable y fácil de mantener.
Con WordPress, demasiado a menudo pasa lo contrario. Cualquier cambio pequeño puede afectarlo todo. Y eso genera una sensación muy común: inseguridad.
“Mejor no tocar nada, que ahora funciona.”
Este pensamiento es un problema.
Las tecnologías modernas con JavaScript cambian el juego
Las webs modernas hechas con tecnologías actuales de JavaScript no funcionan como WordPress.
No dependen de una base de datos cargándolo todo en cada visita ni de decenas de plugins interconectados.
Funcionan de otra manera:
- Cargan mucho más rápido
- Son más ligeras
- Tienen menos puntos de fallo
- Necesitan mucho menos mantenimiento
Y lo más importante: hacen exactamente lo que necesita el negocio, ni más ni menos.
”Pero yo solo quiero una web sencilla”
Precisamente por eso.
Hoy, para muchas empresas, una web debe:
- Explicar bien qué hacen
- Transmitir confianza
- Cargar rápido en el móvil
- Posicionar correctamente en Google
- Ser fácil de actualizar
Para todo esto, WordPress es a menudo demasiado. Demasiado complejo, demasiado pesado, demasiado dependiente de cosas externas.
Una web moderna puede ser mucho más simple por dentro, aunque por fuera parezca igual o mejor.
Menos mantenimiento, menos costos a largo plazo
Un aspecto clave que a menudo no se dice: el coste real de una web no es hacerla, es mantenerla.
Con WordPress, el mantenimiento es constante:
- Actualizaciones
- Conflictos
- Plugins que dejan de funcionar
- Versiones que quedan obsoletas
Con tecnologías modernas, muchas webs prácticamente no necesitan mantenimiento técnico durante meses o años.
Para una pequeña empresa, esto es una ventaja enorme.
No es una cuestión técnica, es estratégica
Apostar por una web moderna no es hacerlo más complicado. Es todo lo contrario.
Es reducir dependencias, ganar estabilidad, mejorar velocidad y pensar en el futuro, no solo en hoy.
WordPress aún puede tener sentido en casos muy concretos. Pero continuar utilizándolo por inercia, porque “siempre se ha hecho así”, ya no es una buena decisión.
En resumen
WordPress fue una gran solución.
Pero el mundo web ha evolucionado.
Hoy, las tecnologías modernas permiten hacer webs más rápidas, más seguras, más estables y más sostenibles a largo plazo.
Y esto no es ningún detalle técnico.
Es una decisión inteligente.